Sabés lo que tenés en el depósito. ¿Sabés lo que vas a necesitar la semana que viene?
Core Retail te dice qué reponer, cuándo y en qué sucursal — antes de que se note el quiebre, o sobre el stock que ya nadie mueve.
Sin tarjeta. Sin llamada de ventas — el diagnóstico es gratis de verdad.
Automotor · Indumentaria · Farmacia · Supermercados y almacén
Comprás a ojo, el stock quieto también cuesta plata, y la venta perdida no aparece en ningún reporte.
Pedís lo mismo de siempre, o lo que «se siente» que hace falta — sin ver realmente qué está por agotarse y qué sobra hace meses.
Esa plata parada en productos que no rotan es un costo real, aunque nadie lo anote como tal — mientras tanto falta caja para comprar lo que sí se vende.
Y el cliente que no encontró lo que buscaba y se fue a otro lado no queda registrado en ningún lado. Es la venta más cara: la que nunca sabés que perdiste.
No te vamos a pedir una reunión para explicarte esto
Elegí cómo preferís avanzar — los dos caminos son gratis y no requieren hablar con nadie de ventas todavía.
Hacer el diagnóstico
Respondés preguntas cortas sobre cómo manejás hoy demanda, stock y compras. Te decimos en qué nivel está tu operación y qué podés mejorar ya.
Ver la herramienta completa
Si ya sabés que necesitás algo así, mirá directo cómo funciona Core Retail — pantallas reales, módulos, el copiloto con IA.
No es una promesa — es lo que ves todos los días
Clasificación por rotación real, no por intuición
Sea que vendas repuestos, indumentaria, medicamentos o almacén, el sistema clasifica qué productos son alta rotación (A) y cuáles son long tail (B/C) — no dependés de memorizarlo vos.
Sabés exactamente dónde se concentra el problema
Disponibilidad general, por categoría y por sucursal — no un número global que esconde qué local está mal.
Mueve stock entre sucursales antes de comprar de más
Si un local tiene de sobra lo que a otro le falta, el sistema lo señala primero — suele salir más barato que comprar de nuevo.
La venta perdida queda medida, no solo sentida
Cuánto dejaste de facturar por quiebre, y en qué se concentra — deja de ser una sensación y pasa a ser un dato.